
En el año de 1964, en plena dictadura militar, el Maestro Símbolo del Ecuador, cuyo nombre enaltece nuestra Universidad, el Dr. Alfredo Pérez Guerrero escribía “ LA UNIVERSIDAD ULTRAJADA” y decía: “ Forma y ser de la Universidad Ecuatoriana han sido la libertad y la autonomía. Sin libertad no hay Universidad. Sin respeto al pensamiento ajeno no hay Universidad. La Universidad es la expresión más alta del espíritu, y el espíritu no puede subordinarse a dictaduras de ninguna índole”.
Esa filosofía motivó para que, hace más de una década, un Comité Especial conformado por prestigiosos profesionales como los doctores Ángel Felicísimo Rojas, Juan Isaac Lobato, Plutarco Naranjo, Gonzalo Abad, Benjamín Terán Varea y el maestro Oswaldo Guayasamín, entre otros, liderados por quien suscribe, emprendieran los trámites legales para su creación. La ley constitutiva se expidió el 12 de diciembre de 2000, siendo publicada en el R.O.N. 244 el 15 de enero de 2001, luego de cumplir con los requisitos de dos Constituciones, dos leyes de Educación Superior y los informes favorables de los organismos que regían la Educación Superior.
Desde entonces a esta parte, en ocho años de existencia, la Universidad “Alfredo Pérez Guerrero” se ha convertido en una Institución que privilegia la educación personalizada, comprometida con los procesos de formación profesional y humana, sin descuidar el concepto transversal de la cultura, tema que no parece importar al señor Presidente del CONEA, pues ni se la considera en el “Informe Técnico” presentado. Aulas, laboratorios, bibliotecas, más de cuarenta libros publicados; ocho años de avanzar con sacrificio y denuedo, en un trabajo colectivo y mancomunado de autoridades, profesores, estudiantes y trabajadores, día a día, pues las grandes metas de la educación superior no se las consigue de la noche a la mañana, y no terminan nunca.
Hemos alentado y propiciado convenios nacionales e internacionales para realizar pasantías de aplicación de los conocimientos adquiridos, consultorios jurídicos comunitarios, investigación académica compartida con PROJUSTICIA, para el procesamiento de información y depuración de las causas y la óptima gestión del despacho del Tribunal Distrital de lo Fiscal de Quito; hemos creado la Extensión de Gualaceo por intereses específicos de bachilleres de esta región del austro.
En el campo de investigación se creó El Centro de Investigación de Orquídeas de los Andes, “Ángel Andreetta” único en Latinoamérica y reconocido mundialmente, para promover el conocimiento, conservación, uso y disfrute de las orquídeas andinas. El convenio internacional con la Universidad de Costa Rica y su jardín Botánico Lankester, ha permitido realizar investigación en la sistemática y taxonomía orquidácea y capacitar a técnicos nacionales para la investigación científica en ese campo. Se ha descubierto especies nativas y se han publicado alrededor de 20 artículos científicos en revistas especializadas del mundo.
Ahora, el informe de Desempeño Institucional de Universidades y Escuelas Politécnicas del Ecuador, firmado en Quito el 31 de octubre del 2009 por Arturo Villavicencio Presidente del CONEA, (ausente de la realidad universitaria ecuatoriana) y presentado a la Asamblea Nacional con fecha 4 de noviembre del mismo año, ha sido cuestionado por la Universidad Ecuatoriana como ILEGAL, por no observar el debido proceso.
¿Acaso ese informe fue conocido, discutido y aprobado por los vocales del Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación? ¿Las instituciones “evaluadas” fueron legal y debidamente notificadas con los resultados de esa evaluación? ¿Tuvieron el legítimo derecho constitucional a la defensa y al debido proceso? Evidentemente que no.
La decisión extrañamente apresurada de Villavicencio de publicitar su informe en la Asamblea Nacional, perjudica al sistema de educación superior, y coincide curiosamente con la fecha del debate sobre la Ley de Educación Superior fijada por el Presidente de la Asamblea. Informe que, a nuestro entender, adolece de fallas técnico-metodológicas y es carente de legalidad y legitimidad, que en muchos aspectos generaliza la realidad de las universidades, especialmente las particulares autofinanciadas y de reciente creación, con una clara intención de perjudicarlas.
La comunidad educativa de la Universidad “· Alfredo Pérez Guerrero” rechaza este informe y declara que permanecerá atenta a defender su institucionalidad y el prestigio bien logrado con el trabajo firme y solidario de sus autoridades, profesores, estudiantes y trabajadores.
Quito, 19 de noviembre de 2009
Dr. Jorge Enríquez Páez
RECTOR